Junio, me decepcionaste gravemente.
Teóricamente tendría que ser el mejor de mis inviernos. ¿Por qué? Porque es el último en el colegio. Porque en 4 días me voy a Bariloche. Porque debería pasarmela jodiendo en el curso. Porque me encanta el frío y por muchas cosas más.
Pero no pasa nada de eso. Estoy faltando mucho a clases, no estoy con pilas en las materias, no tengo emoción para irme a Bariloche, no salgo a bailar, no la paso bomba, no nada.
No tengo ganas de nada. Ni de esforzarme para hacer interesante el texto.
Bah.
Espero que todo cambie allá.
30 jun 2010
27 jun 2010
Hoy revisando varios archivos viejos en mi compu encontré un par de textos que escribí la segunda mitad del 2008, si mi memoria no falla. Yo estaba en 3º año, era más pendejo de lo que soy. Boludo, dramático, malhumorado, conflictuado. Típico de los 15 años. Tanto, que me acuerdo y me rio. Decidí subirlo, nose porqué. Sinceramente no tengo ganas de averiguar la razón de porqué decidí subirlo. Lo quise hacer y punto.
Nose por que siempre tengo que de alguna manera incluirte en todo lo que escribo, o busco el minimo motivo para nombrarte, la mas minima coincidencia con alguien para recordarte. Siempre me hago creer a mi mismo que vos sos el motivo central de todo, ya sean problemas, alegrias o lo que sea. No se porque mezclo los estudios con el amor, si me va mal en el colegio ya le hecho la culpa al amor. Es algo tan estupido que lo odio. Hay veces que me siento tan idiota por dejar que todo me perjudique tanto, dejar caerme en un pozo. Creo que mas de mil veces dije que ya no me importaba, que estaba bien, que ya habia superado todo. El unico que se lo cree soy yo, y no por mas de 20 minutos.
(A veces me pregunto si acaso no serás vos la razon de mi mal humor constante)
Nose por que siempre tengo que de alguna manera incluirte en todo lo que escribo, o busco el minimo motivo para nombrarte, la mas minima coincidencia con alguien para recordarte. Siempre me hago creer a mi mismo que vos sos el motivo central de todo, ya sean problemas, alegrias o lo que sea. No se porque mezclo los estudios con el amor, si me va mal en el colegio ya le hecho la culpa al amor. Es algo tan estupido que lo odio. Hay veces que me siento tan idiota por dejar que todo me perjudique tanto, dejar caerme en un pozo. Creo que mas de mil veces dije que ya no me importaba, que estaba bien, que ya habia superado todo. El unico que se lo cree soy yo, y no por mas de 20 minutos.
(A veces me pregunto si acaso no serás vos la razon de mi mal humor constante)
"Avellaneda es flaca, su busto me inspira un poquito de piedad, sus hombros están llenos de pecas, su ombligo es infantil y pequeño, sus caderas también son lo mejor (¿o será que las caderas siempre me conmueven?), sus piernas son delgadas pero están bien hechitas.
Sin embargo, aquel cuerpo me atrajo y éste me atrae. Isabel tenía en su desnudez una fuerza inspiradora, yo la contemplaba e inmediatamente todo mi ser era sexo, no había por qué pensar en otra cosa. Avellaneda tiene en su desnudez una modestia sincera, simpática e inerme, un desamparo que es conmovedor. Me atrae profundamente, pero aquí el sexo es sólo un tramo de la sugestión, del llamamiento.
La desnudez de Isabel era una desnudez total, más pura quizá. El cuerpo de Avellaneda es una desnudez con actitud. Para quererla a Isabel bastaba con sentirse atraído por su cuerpo. Para quererla a Avellaneda es necesario querer el desnudo más la actitud, ya que ésta es por lo menos la mitad de su atractivo. Tener en mis brazos la concreta delgadez de Avellaneda, significa abrazar además su sonrisa, su mirada, su modo de decir, el repertorio de su ternura, su reticencia a entregarse por completo y las disculpas por su reticencia."
Sin embargo, aquel cuerpo me atrajo y éste me atrae. Isabel tenía en su desnudez una fuerza inspiradora, yo la contemplaba e inmediatamente todo mi ser era sexo, no había por qué pensar en otra cosa. Avellaneda tiene en su desnudez una modestia sincera, simpática e inerme, un desamparo que es conmovedor. Me atrae profundamente, pero aquí el sexo es sólo un tramo de la sugestión, del llamamiento.
La desnudez de Isabel era una desnudez total, más pura quizá. El cuerpo de Avellaneda es una desnudez con actitud. Para quererla a Isabel bastaba con sentirse atraído por su cuerpo. Para quererla a Avellaneda es necesario querer el desnudo más la actitud, ya que ésta es por lo menos la mitad de su atractivo. Tener en mis brazos la concreta delgadez de Avellaneda, significa abrazar además su sonrisa, su mirada, su modo de decir, el repertorio de su ternura, su reticencia a entregarse por completo y las disculpas por su reticencia."
25 jun 2010
No se sentía del todo bien. Salió de la ducha y mientras se secaba sin ganas sabía lo que iba a pasar, lo sabía con precisión. Fue como un deja vu. Ya lo había vivido, pero no se sentía del todo seguro de poder afrontarlo una vez más. Pasó media hora de reloj dando vueltas por la casa para evitarla, para no tener que mirarla a los ojos, para no cruzarse con ella y sentirse impuro, expuesto, sucio. Ambos eran totalmente conscientes de lo que sucedía. Eso explica el silencio interrumpido por los ruidos hechos adrede por Marco, quién no podía sentirse más avergonzado de lo que estaba y trataba de actuar relajadamente haciendo ruidos y tarareando canciones que ni él conocía. La situación no podía ser más evidente, pero ninguno se atrevió a hablar.
Cuando logró salir de la casa aceleró el paso y prendió un cigarrillo, pensaba que un simple pucho sin sentido podría calmarle los nervios, solucionarle los problemas o incluso hacerlo invisible. Siempre fue un poco iluso. Quería estallar pero había algo que no se lo permitía. Sentía todo a flor de piel, como si tuviese la piel hiper sensible. En ese momento, en ese instante, en esa situación en la que se veía metido, sabía que cualquier cosa podría dañarlo a un punto al que nunca hubiese imaginado. Nadie notó sus ojos brillosos. Ni el temblor de sus manos. Ni su mirada perdida. Estaba descolocado, perdido, sumergido en un mundo de sensaciones inentendibles.
De pronto escuchó una melodía que le sonaba conocida, una voz tenue y calma. Suave como un pétalo. Liviana como un avión de papel que vuela sin rumbo. Eso lo volvió a la realidad. Fue como una dosis que le ayudó a recuperar la noción de tiempo y espacio.
Sonaba Placebo en su mp3, en su momento más oportuno...
Cuando logró salir de la casa aceleró el paso y prendió un cigarrillo, pensaba que un simple pucho sin sentido podría calmarle los nervios, solucionarle los problemas o incluso hacerlo invisible. Siempre fue un poco iluso. Quería estallar pero había algo que no se lo permitía. Sentía todo a flor de piel, como si tuviese la piel hiper sensible. En ese momento, en ese instante, en esa situación en la que se veía metido, sabía que cualquier cosa podría dañarlo a un punto al que nunca hubiese imaginado. Nadie notó sus ojos brillosos. Ni el temblor de sus manos. Ni su mirada perdida. Estaba descolocado, perdido, sumergido en un mundo de sensaciones inentendibles.
De pronto escuchó una melodía que le sonaba conocida, una voz tenue y calma. Suave como un pétalo. Liviana como un avión de papel que vuela sin rumbo. Eso lo volvió a la realidad. Fue como una dosis que le ayudó a recuperar la noción de tiempo y espacio.
Sonaba Placebo en su mp3, en su momento más oportuno...
19 jun 2010
Entró a la habitación de repente y me sorprendió. Tenía algo. Su sonrisa era muy agradable... tenía los labios carnosos y dientes lindos. Hacía un gesto muy bonito cada vez que sonreía, pero es algo que sale naturalmente, no creo que pueda imitarse. Me recuerda a la cara de un niño pidiendo caramelos... ¡Eso era! Era dulce. Tenía mucha dulzura en su rostro y en la forma de sus ojos, su sonrisa. Si hay algo que me cautiva, es la sonrisa... son todas muy distintas. Y es algo que anoche terminé de darme cuenta.No sé. Algunas veces creo que puedo deducir la personalidad de una persona a partir de su sonrisa, su textura, su color, toda en sí. Y en él su sonrisa mostraba dulzura, complicidad. Parecía tan feliz. No estaba conforme. Creo que no es de esas personas que se conforman. Él buscó y buscó y encontró, y ahora estaba disfrutando de esa satisfacción plena que vaya uno a saber de donde la sacó.
Me gustó por un momento. Pero mi maldita cabeza no me permitió (todavía) dar un paso hacia adelante. Soy de analizar muchas las cosas, y algunas veces, eso me juego en contra.
Era amable, todo el día estaba ofreciendo. Creo que lo único que pidió en toda la noche fue que me fume un pucho con él. Accedí, en cierto modo me gustó que me lo haya pedido.
Otro aspecto que deducí con el correr de las horas fue que era un ser bastante sociable. Todo el tiempo buscaba hablar con alguien diferente, no importaba el tema de conversación, ni la persona. Es como si no quisiera estar callado. Todo lo contrario a mi, claramente. Yo, por mi lado, no sabía que era mejor. Si callar o entablar conversación con alguno de los individuos que en ese momento ocupaban la habitación. Opté por callar, y fue una elección acertada.
Yo lo busqué, de a poquito, pero cuando lo encontré no supe bien que hacer con él. No soy de avanzar bruscamente. Es más, creo que avanzo a un ritmo muy lento. Otro punto en mi contra.
Pero no me importa. Me sentí acompañado, seguro, cómodo y hasta diría necesario en ese momento.Como si en realidad disfrutaba que yo esté ahi presente, que no era sólo una persona más con la cual tenía que compartir el momento obligatoriamente, porque otra, no le quedaba.
(Me gustaría volver a verlo, pero no sé cual es el porcentaje de posibilidades de que lo haga. Soy un cagón. Buh.)
Me gustó por un momento. Pero mi maldita cabeza no me permitió (todavía) dar un paso hacia adelante. Soy de analizar muchas las cosas, y algunas veces, eso me juego en contra.
Era amable, todo el día estaba ofreciendo. Creo que lo único que pidió en toda la noche fue que me fume un pucho con él. Accedí, en cierto modo me gustó que me lo haya pedido.
Otro aspecto que deducí con el correr de las horas fue que era un ser bastante sociable. Todo el tiempo buscaba hablar con alguien diferente, no importaba el tema de conversación, ni la persona. Es como si no quisiera estar callado. Todo lo contrario a mi, claramente. Yo, por mi lado, no sabía que era mejor. Si callar o entablar conversación con alguno de los individuos que en ese momento ocupaban la habitación. Opté por callar, y fue una elección acertada.
Yo lo busqué, de a poquito, pero cuando lo encontré no supe bien que hacer con él. No soy de avanzar bruscamente. Es más, creo que avanzo a un ritmo muy lento. Otro punto en mi contra.
Pero no me importa. Me sentí acompañado, seguro, cómodo y hasta diría necesario en ese momento.Como si en realidad disfrutaba que yo esté ahi presente, que no era sólo una persona más con la cual tenía que compartir el momento obligatoriamente, porque otra, no le quedaba.
(Me gustaría volver a verlo, pero no sé cual es el porcentaje de posibilidades de que lo haga. Soy un cagón. Buh.)
17 jun 2010
Qué loco. Me levanté a las 6:40 para ir al colegio haciéndome la idea que iba a tener que ver el fucking mundial que para nada me interesa, gane o pierda Argentina. Sabiendo que no iba a hacer una mierda. Sabiendo que iba obligatoriamente porque tengo muchas faltas. Dije: bueno, me llevo mi bendito y amado mp3 que me salva de situaciones incómodas e indeseables. Así voy a poder estar tranquilo con mi música, sin escuchar gritos, ni relatos futbolísticos, ni goles, nada. Resulta que cuando voy al gimnasio, ya con mi mp3 puesto escuchando Aerosmith, veo que instalaron parlantes grandes para que todos los queridos alumnos podamos oír el partido, y estemos chochos gritando cuando el puto de Messi meta un gol. Me sorprendió un poco. ¿Cómo puede ser que a los directivos les moleste y prohiban que un alumno escuche su mp3, cuando en efecto escucha sola y exclusivamente el alumno y los demás están ajenos al ruido; peeeeeero sin embargo, están totalmente de acuerdo con que pongan 2 pantallas que transmiten el partido y con mínimo 5 parlantes grandes a todo pedo donde todos salimos auditivamente dañados? Bueno sí, soy exagerado. Pero la idea de tener que quedarme a ver el partido sí o sí me sacaba de quicio. No podía soportar 90 minutos de tortura total para mis queridos oídos. Y yo que los cuido tanto a ellos, dándoles música hermosa todo el día... ¿para qué? ¿Para que unos tarados los vengan a molestar con un partido de mierda? Así que me dije: No. No voy a permitir que hagan mierda mis oídos ni mi mente.
Sabía que no iba a aguantar, así que llamé a mi mami (al fin sirvió para algo) para que me venga a retirar de ese infierno que estaba a punto de vivir. Lo más gracioso fue que los profesores me preguntaban: ¿qué pasa? ¿estás descompuesto? ¿te sentís mal? Yo les respondí con un simple: me quiero ir de acá. Para no decirles: No soporto la idea de tener que ver ese partido choto.
A los 3 minutos de que llamé al celu a mi mum, ella tan buena vino a retirarme. Obvio, llegó rapidísimo porque estaba al lado, instalada en la parroquia adorando a Dios. Bueno, fue bastante oportuno. Agradecí que sea tan fansita de la iglesia en ese momento.
La última pregunta de la mañana fue: ¿Y para qué viniste? Me dijo Carlita, la secretaria encargada de los retiros anticipados. Hay buena onda así que le respondí bien, debe ser una de las únicas copadas que trabajan en la escuela. ¿Pero qué tenía que pasar? Mi mamá tenía que pelearse con la única que me trata bien en la escuela. Me gustó que me haya defendido, pero no fue necesario. No noté un tono ofensivo en Carlita, ni tampoco me molestó. Pero bueno, qué se le va a hacer.
Otro momento gracioso fue cuando mi teacher estaba dando vueltas por los pasillos de la escuela quejándose porque a sus hijas no las dejaban ver el partido en la escuela, yo, por el contrario, quejándome porque efectivamente me hacían ver el partido en la escuela.
Creo que fue ese el momento donde reconocí lo diferente que podemos llegar a ser las personas. Está todo bien con eso. Pero cuando te empiezan a cuestionar... dios. ¿Por qué tengo que darle explicaciones a todos sobre las cosas que hago o no hago? ¿Saben qué? Se pueden ir un poquito a la mierda. Si fui capaz de ir al colegio a las 7:20 y pedir que me retiren a las 8:30... creanme que tengo razones. Más alla de ver un partidito de mierda o no. Y, en todo caso, si me quiero ir porque no quiero aguantarme a la gente gritando, saltando y festejando, no es por mala onda, sino porque no me gusta, no tengo ganas, y punto.
Son las 9:14 y yo en mi casa descargándome en mi tan querido blog que siempre me salva de todas las crisis internas. O al menos me ayuda a convertirlas en externas.
Blog, te amo. Pensé que todo el mundo estaba en mi contra esta mañana, pero gracias a vos, ahora puedo estar más tranquilo. Jua
Sabía que no iba a aguantar, así que llamé a mi mami (al fin sirvió para algo) para que me venga a retirar de ese infierno que estaba a punto de vivir. Lo más gracioso fue que los profesores me preguntaban: ¿qué pasa? ¿estás descompuesto? ¿te sentís mal? Yo les respondí con un simple: me quiero ir de acá. Para no decirles: No soporto la idea de tener que ver ese partido choto.
A los 3 minutos de que llamé al celu a mi mum, ella tan buena vino a retirarme. Obvio, llegó rapidísimo porque estaba al lado, instalada en la parroquia adorando a Dios. Bueno, fue bastante oportuno. Agradecí que sea tan fansita de la iglesia en ese momento.
La última pregunta de la mañana fue: ¿Y para qué viniste? Me dijo Carlita, la secretaria encargada de los retiros anticipados. Hay buena onda así que le respondí bien, debe ser una de las únicas copadas que trabajan en la escuela. ¿Pero qué tenía que pasar? Mi mamá tenía que pelearse con la única que me trata bien en la escuela. Me gustó que me haya defendido, pero no fue necesario. No noté un tono ofensivo en Carlita, ni tampoco me molestó. Pero bueno, qué se le va a hacer.
Otro momento gracioso fue cuando mi teacher estaba dando vueltas por los pasillos de la escuela quejándose porque a sus hijas no las dejaban ver el partido en la escuela, yo, por el contrario, quejándome porque efectivamente me hacían ver el partido en la escuela.
Creo que fue ese el momento donde reconocí lo diferente que podemos llegar a ser las personas. Está todo bien con eso. Pero cuando te empiezan a cuestionar... dios. ¿Por qué tengo que darle explicaciones a todos sobre las cosas que hago o no hago? ¿Saben qué? Se pueden ir un poquito a la mierda. Si fui capaz de ir al colegio a las 7:20 y pedir que me retiren a las 8:30... creanme que tengo razones. Más alla de ver un partidito de mierda o no. Y, en todo caso, si me quiero ir porque no quiero aguantarme a la gente gritando, saltando y festejando, no es por mala onda, sino porque no me gusta, no tengo ganas, y punto.
Son las 9:14 y yo en mi casa descargándome en mi tan querido blog que siempre me salva de todas las crisis internas. O al menos me ayuda a convertirlas en externas.
Blog, te amo. Pensé que todo el mundo estaba en mi contra esta mañana, pero gracias a vos, ahora puedo estar más tranquilo. Jua
13 jun 2010
El reloj de la compu marca las 4:12 am. Un sábado. Aunque teóricamente ya es domingo. Me cuesta teclear, debe ser efecto del alcohol. Estoy un poco mareado, digamoslo. Tenía ganas de salir y pasarla bien, pero lamentablemente no pasó. Terminé en una fiesta electrónica en un boliche pedorrísimo con dos amigos. Me habían dicho que no era electrónica para convencerme de ir. Yo acepté pero en el fondo sabía que iban a pasar esa clase de música, no me molesta para nada, pero estoy conciente que no disfruto bailar esa música. Ni sobrio, ni fumado, ni volado. No la sé disfrutar. Y me molesta porque en esta ciudad donde todo es tan aburrido tal vez esas fiestas son lo mejor que hay.
Noches como éstas me hacen preguntarme a mi mismo: ¿qué carajo es lo que me gusta? Me siento tan aburrido, y sospecho que la gente me está empezando a tomar como un mala onda. Pero no quiero ser mala onda, de verdad. Ya no sé que hacer un sábado a la noche para pasarla bomba. No sé pasarla bomba. Me toco las manos y las tengo secas. Me acabo de comer un postrecito para neutralizar el alcohol. Me agarro los pelos con fuerza como para que todo este conflicto interno termine. Creo que en estos momentos es cuando definitivamente necesito a alguien... pero me resulta tan difícil... no quiero hablar de ese tema. No de vuelta.
Okay, sé que escribí un montón de boludeces sin sentido... pero venía en el taxi y tenía ganas de escribir... pero no de pensar. Osea que terminé escribiendo un montón de boludeces que a nadie le interesan
Noches como éstas me hacen preguntarme a mi mismo: ¿qué carajo es lo que me gusta? Me siento tan aburrido, y sospecho que la gente me está empezando a tomar como un mala onda. Pero no quiero ser mala onda, de verdad. Ya no sé que hacer un sábado a la noche para pasarla bomba. No sé pasarla bomba. Me toco las manos y las tengo secas. Me acabo de comer un postrecito para neutralizar el alcohol. Me agarro los pelos con fuerza como para que todo este conflicto interno termine. Creo que en estos momentos es cuando definitivamente necesito a alguien... pero me resulta tan difícil... no quiero hablar de ese tema. No de vuelta.
Okay, sé que escribí un montón de boludeces sin sentido... pero venía en el taxi y tenía ganas de escribir... pero no de pensar. Osea que terminé escribiendo un montón de boludeces que a nadie le interesan
9 jun 2010
No.No.No.No.No.
Me tienen SUMAMENTE podrido con un par de temitas. Gente que opina sin saber, que dicen gansadas, que afirman cosas y luego no saben fundamentarlas... Absténganse please!!! Lo peor de todo esto es que después de discutir los mismos temas una y otra vez, me termina afectando a mi. No me tendría que afectar, de última son opiniones personales, lo entiendo... pero si se detuvieran unos minutos a pensar, creo que mis oídos no escucharían tantas estupideces juntas. Entiendo, comprendo, acepto las opiniones de los demás. Cada uno tiene su punto de vista, es verdad. Pero lo triste es que la mayoría habla sin saber... y gran parte de la minoría que queda tiene una mente tan pero tan corta que me da lástima y termina molestándome vivir en una sociedad tan... ¿ignorante?¿cerrada?¿hipócrita?
La gente no sé que pensará... Que mi orgullo es gigantezco y que mi sueño es casarme y tener hijitos como una familia feliz. Nada que ver, es lo que menos quiero. Creo que pasé tanto tiempo callado que no pienso guardarme lo que pienso nunca más, me gusta expresarme. Quizá porque creo que mi opinión puede cambiarle la forma de pensar a otra persona... sería genial. Pero es difícil.
La cuestión acá es que estoy super podrido. Llega un punto que me da asco toda la situación... digo, compartir la habitación con gente tan incoherente, ser parte de una sociedad tan boluda.
Estoy dudando si no será mejor callarse de ahora en más. Ya expresé mi opinión. Ya saben lo que pienso. Y sinceramente no está bueno llegar a casa y tener que recurrir a mi blog para descargarme de toda la bronca. Ya está, ya lo discutí mil veces. Con mis compañeros de colegio, de inglés, amigos, bláh. Y me cansé. Hoy me di cuenta que estoy harto porque casi me largo a llorar... es que me enferma la desigualdad.
Y termino con una frase de Hannah Arendt (lo poco que conozco, me encanta) que hace poco me la dijeron y creo que resume gran parte de lo que pienso:
"El hombre perdió la capacidad de pensar"
Y ahora una frase mía, para sacarme un poquito las ganas :)
Váyanse todos a la concha de su madre!!!!!!!!!!!!!
Me tienen SUMAMENTE podrido con un par de temitas. Gente que opina sin saber, que dicen gansadas, que afirman cosas y luego no saben fundamentarlas... Absténganse please!!! Lo peor de todo esto es que después de discutir los mismos temas una y otra vez, me termina afectando a mi. No me tendría que afectar, de última son opiniones personales, lo entiendo... pero si se detuvieran unos minutos a pensar, creo que mis oídos no escucharían tantas estupideces juntas. Entiendo, comprendo, acepto las opiniones de los demás. Cada uno tiene su punto de vista, es verdad. Pero lo triste es que la mayoría habla sin saber... y gran parte de la minoría que queda tiene una mente tan pero tan corta que me da lástima y termina molestándome vivir en una sociedad tan... ¿ignorante?¿cerrada?¿hipócrita?
La gente no sé que pensará... Que mi orgullo es gigantezco y que mi sueño es casarme y tener hijitos como una familia feliz. Nada que ver, es lo que menos quiero. Creo que pasé tanto tiempo callado que no pienso guardarme lo que pienso nunca más, me gusta expresarme. Quizá porque creo que mi opinión puede cambiarle la forma de pensar a otra persona... sería genial. Pero es difícil.
La cuestión acá es que estoy super podrido. Llega un punto que me da asco toda la situación... digo, compartir la habitación con gente tan incoherente, ser parte de una sociedad tan boluda.
Estoy dudando si no será mejor callarse de ahora en más. Ya expresé mi opinión. Ya saben lo que pienso. Y sinceramente no está bueno llegar a casa y tener que recurrir a mi blog para descargarme de toda la bronca. Ya está, ya lo discutí mil veces. Con mis compañeros de colegio, de inglés, amigos, bláh. Y me cansé. Hoy me di cuenta que estoy harto porque casi me largo a llorar... es que me enferma la desigualdad.
Y termino con una frase de Hannah Arendt (lo poco que conozco, me encanta) que hace poco me la dijeron y creo que resume gran parte de lo que pienso:
"El hombre perdió la capacidad de pensar"
Y ahora una frase mía, para sacarme un poquito las ganas :)
Váyanse todos a la concha de su madre!!!!!!!!!!!!!
5 jun 2010
Bueno, Junio no empezó nada mal. Esperemos que siga así.
Honestamente, siempre me gustó Junio. No sé si por el clima, o porque es la mitad del año, o porqué. En general me gustan las palabras con J. No hay recuerdos ni hechos memorables por los que pueda decir "Junio me gusta porque..."
Sólo me resulta simpático, lo quiero. Ojalá no me defraude.
Al contrario, sería bueno si sucediera algo fuera de lo normal, o algo lindo, por lo que el año que viene pueda decir "Ok, Junio me agrada porque..." y tenga motivos concretos en los cuáles basarme para fundamentarlo.
Hace un par de días nos vimos con un amigo. Hacía mucho que no nos veíamos. Si no recuerdo mal, no nos juntábamos desde mi cumpleaños a fines de abril... pero no estoy seguro. No quiero exagerar. Es un ser singular. Es un mix de rareza y sensibilidad oculta bajo un caparazón. Pero es genial hablar con él, sé que me entiende y gracias a Dios no es un idiota más. Nos conocemos hace alrededor de 10 años y es muy lindo que nos sigamos viendo. No sé. Me hace sentir que alguien me quiere más allá de todo. Es como que re perduramos en el tiempo. Ja. Eso es lo copado de nuestra amistad. No es necesario vomitar una catarata de confesiones cada vez que nos vemos. La charla fluye naturalmente, hablando de 10 temas en 10 minutos. Y aunque vivamos vidas bastantes distintas, coincidimos en muchas cosas. Quizá sea porque los dos en el fondo somos unos anti-mundo. Chicos que se rehúsan a aceptar la realidad que vivimos. Y no tenemos arreglo lamentablemente. No desperdiciamos la confianza y somos muy leales a nosotros mismos, a nuestras ideas. Qué se yo. De alguna u otra forma nos seguimos entendiendo.
TEENAGERS FROM MARS AND WE DON'T CARE
2 jun 2010
1 jun 2010
Situación: me enamoré del chico del kiosko. Dios, qué lindo que es. Es un hermozo from heaven. No me importó un carajo que no tenga Malboro Light, terminé por comprar cualquier marca, ya daba igual. Admito que si me hubiese atendido una vieja pedorra, no le compraba una mierda, obvio. Intercambiamos un par de palabras más allá de la compra, era buena onda y tiró un par de sonrisitas, ja. Creo que voy a ir a comprar más seguido al kiosko. Tengo la ventaja que una amiga vive cerca, así que supongo que voy a usar eso de excusa. Ya somos dos los que coincidimos en que es puto. Yo creo que sí. Bueno, ojalá.
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