Qué loco. Me levanté a las 6:40 para ir al colegio haciéndome la idea que iba a tener que ver el fucking mundial que para nada me interesa, gane o pierda Argentina. Sabiendo que no iba a hacer una mierda. Sabiendo que iba obligatoriamente porque tengo muchas faltas. Dije: bueno, me llevo mi bendito y amado mp3 que me salva de situaciones incómodas e indeseables. Así voy a poder estar tranquilo con mi música, sin escuchar gritos, ni relatos futbolísticos, ni goles, nada. Resulta que cuando voy al gimnasio, ya con mi mp3 puesto escuchando Aerosmith, veo que instalaron parlantes grandes para que todos los queridos alumnos podamos oír el partido, y estemos chochos gritando cuando el puto de Messi meta un gol. Me sorprendió un poco. ¿Cómo puede ser que a los directivos les moleste y prohiban que un alumno escuche su mp3, cuando en efecto escucha sola y exclusivamente el alumno y los demás están ajenos al ruido; peeeeeero sin embargo, están totalmente de acuerdo con que pongan 2 pantallas que transmiten el partido y con mínimo 5 parlantes grandes a todo pedo donde todos salimos auditivamente dañados? Bueno sí, soy exagerado. Pero la idea de tener que quedarme a ver el partido sí o sí me sacaba de quicio. No podía soportar 90 minutos de tortura total para mis queridos oídos. Y yo que los cuido tanto a ellos, dándoles música hermosa todo el día... ¿para qué? ¿Para que unos tarados los vengan a molestar con un partido de mierda? Así que me dije: No. No voy a permitir que hagan mierda mis oídos ni mi mente.
Sabía que no iba a aguantar, así que llamé a mi mami (al fin sirvió para algo) para que me venga a retirar de ese infierno que estaba a punto de vivir. Lo más gracioso fue que los profesores me preguntaban: ¿qué pasa? ¿estás descompuesto? ¿te sentís mal? Yo les respondí con un simple: me quiero ir de acá. Para no decirles: No soporto la idea de tener que ver ese partido choto.
A los 3 minutos de que llamé al celu a mi mum, ella tan buena vino a retirarme. Obvio, llegó rapidísimo porque estaba al lado, instalada en la parroquia adorando a Dios. Bueno, fue bastante oportuno. Agradecí que sea tan fansita de la iglesia en ese momento.
La última pregunta de la mañana fue: ¿Y para qué viniste? Me dijo Carlita, la secretaria encargada de los retiros anticipados. Hay buena onda así que le respondí bien, debe ser una de las únicas copadas que trabajan en la escuela. ¿Pero qué tenía que pasar? Mi mamá tenía que pelearse con la única que me trata bien en la escuela. Me gustó que me haya defendido, pero no fue necesario. No noté un tono ofensivo en Carlita, ni tampoco me molestó. Pero bueno, qué se le va a hacer.
Otro momento gracioso fue cuando mi teacher estaba dando vueltas por los pasillos de la escuela quejándose porque a sus hijas no las dejaban ver el partido en la escuela, yo, por el contrario, quejándome porque efectivamente me hacían ver el partido en la escuela.
Creo que fue ese el momento donde reconocí lo diferente que podemos llegar a ser las personas. Está todo bien con eso. Pero cuando te empiezan a cuestionar... dios. ¿Por qué tengo que darle explicaciones a todos sobre las cosas que hago o no hago? ¿Saben qué? Se pueden ir un poquito a la mierda. Si fui capaz de ir al colegio a las 7:20 y pedir que me retiren a las 8:30... creanme que tengo razones. Más alla de ver un partidito de mierda o no. Y, en todo caso, si me quiero ir porque no quiero aguantarme a la gente gritando, saltando y festejando, no es por mala onda, sino porque no me gusta, no tengo ganas, y punto.
Son las 9:14 y yo en mi casa descargándome en mi tan querido blog que siempre me salva de todas las crisis internas. O al menos me ayuda a convertirlas en externas.
Blog, te amo. Pensé que todo el mundo estaba en mi contra esta mañana, pero gracias a vos, ahora puedo estar más tranquilo. Jua
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