21 ene 2012

Los pibes caminaban en las calles, borrachos, confundidos
con aires de galán, carcajeando a los 4 vientos.
Las minitas mostrando las tetas y las piernas,
gritoneando, putitas, loquitas.
Yo miraba por la ventana, del lado izquierdo del taxi.
"¿Pudiste dormir?"
Asentiste con la mirada, y una sonrisita.
Por un momento me sentí más afortunado
de estar encerrado en ese taxi volviendo a casa a las 6 am
que estar borracho, tirado o bailando por ahi.
Juro que podría haberme bajado del taxi y gritarles a todos:
Manga de giles!!! Mirenme a mí!

Qué tarado de mi parte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario