Caía la tarde y el sol se iba ocultando lentamente tras los grandes edificios que se levantaban sobre las calles. Nos sentamos en una plaza que no puedo recordar bien el nombre. Hacía mucho calor y había una humedad que hacía parecer todo más pesado. Para ese momento, los árboles grandes que nos rodeaban habían tapado el sol y toda la plaza era sombra. Alrededor de las 7 pm. Siempre odié este momento del día, nose a que se debe pero me deprime mucho.
En el centro de la plaza había un payaso o un mimo, no recuerdo bien. Era una especie de freak tratando de causar entretenimiento y diversión entre los niños que correteaban por ahi.
Yo estaba cansado. Vos hablabas temas triviales a los que no prestaba mucha atención. Mi cabeza estaba ocupada por otros pensamientos en ese momento. Sabía muy bien que tenía que irme y, aunque no quería, en horas estaría arriba del micro muy lejos de la ciudad, de vos, de todo.
Los escalofríos se apoderaron de mi cuerpo y todo mi ser era angustia. Tratabas de abrazarme y preguntarme qué pasa, pero no obtenías respuesta. No tenía respuesta.
De ahí en más las horas siguientes pasaron como segundos. Fue como un flash que me cuesta recordar. Incluso creo haber omitido algunos momentos de ese episodio. Fue todo muy surrealista e incómodo. De a ratos, continuabas con tu tarea de querer hacerme sentir mejor, pero fue en vano. Nada ni nadie podía cambiar la realidad, y yo era conciente que estaba a punto de caer en ella una vez más.
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