Se me fue Enero. Y mientras me fumaba un pucho pensaba que fue un mes hermoso. No sé qué lo hizo lindo en sí. Creo que nada en concreto. Sino que fui yo el que lo hizo especial. Tampoco tengo muchas ganas de pensarlo, no vale la pena. Tendría que hacer memoria, y estoy con sueño, pero no me equivoco si digo que fue uno de los veranos más lindos. Y es algo para tener en cuenta, porque como todos saben no soy amante del verano.
Pienso que no importa lo que pasó antes, ni lo que pase después. Lo viví, lo disfruté y punto. Me quedan lindos recuerdos. Esos que siempre te vas a acordar y que decís: Ahhhh si, eso pasó en ese verano!
Mientras escribo esto tengo una sonrisa en mi cara, me siento estúpido. Y también escribiría una risa, pero es algo que también me hace sentir pelotudo, no me gustan como quedan los jaja.
En fin, como decía. Fue un lindo mes. Y ya estamos en febrero, y para ser sincero, no tengo planes de amargarme ni hacerme demasiado problema por nada. Creo que el problema es que siempre pienso en exeso.
Esta vez, en cambio y sin darme en cuenta, me centré en mi. Y sin querer, me hizo bien.
Y tengo planes de seguir haciéndolo, de hecho.
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